Esto nos lleva a pensar en nuestras acciones como parte de la sociedad. Una persona rechazada por la sociedad que es apartado, discriminado, etc. puede entrar en un estado de depresión mayor y dejarse fallecer.
Como seres humanos ya sabemos que necesitamos vivir en sociedad para defendernos, alimentarnos, trabajar, reproducirnos, y demás. Al ser apartados no tenemos nada y ese sentimiento de vació es el mismo cuando uno sufre una decepción amorosa o una ruptura. Ese dolor del que todos hablan en el pecho, el estomago un vació debajo del esternón. El dolor emocional se transforma en enfermedades.
Aquí encontré algunos ejemplos:
- Un resfriado ocurre cuando el cuerpo no llora, el contagio es mayor.
- El dolor de garganta aparecerá cuando no se pueden trasladar las angustias.
- El dolor de estómago aparecerá cuando la rabia, ira, odio, etc, no consigue salir al exterior, interiorizándose.
- La aumenta cuando la soledad atormenta en el interior.
- La gordura aumenta, cuando el Ser está lleno de insatisfacción interior.
- El dolor de cabeza se desarrolla cuando las dudas aumentan.
- El corazón se resiente y los ataques cardíacos aumentan cuando la vida comienza a no tener sentido, ya sea por su estrés o por su agonía.
- Las alergias, las soriasis y demás enfermedades de la piel, aparecen cuando el extremo del perfeccionismo entra en la intolerancia implosiva.
- Las uñas quebradizas, y enfermas surgen cuando las defensas del cuerpo están bajas y se ven amenazadas.
- La ansiedad y el apretón en el pecho, surgirá cuando hay exceso de atadura de orgullo.
- La presión arterial asciende, cuando el miedo te oprime el ser.
- Surgen las neurosis cuando se rebela el niño interno tirano.
Todo esto nos lleva a conscientizar en la palabra sinceridad, de ser sinceros con los demás y no engañar o prometer cosas que no estamos dispuestos a cumplir solo por pasar el momento. Prometer a un niño algo y no dárselo lo lleva a esa tristeza, a ese dolor interno porque le hemos fallado. Prometer a nuestros padres cosas y no cumplirlas causa el mismo dolor, prometer a nuestro ser amado y no cumplir los mata por dentro.
Ser sinceros nos libra de culpa, somos libres de nuestras acciones hasta que invadimos el espacio de los demás con nuestros caprichos y nuestros "yo quiero". El decir NO a tiempo un no "sincero" y desmesurado, evita dolor y nos evita culpa. La culpa también es un dolor emocional. Las dos partes son culpables de sus propios dolores emocionales conscientes o inconscientes.
Mucho para meditar en este tema...y como todo... es parte de nosotros, es parte de nuestra vida

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